Después de apañar un poco mi casita, me piré a la pelu y a la maquilladora. Había quedado con mis amigas a las 5 para que me vistieran, pero, como son unas petardas, se entretuvieron haciéndose fotos y llegaron tarde. No las maté porque no tenía a nadie a mano para que me ayudara a vestirme, que si no...
Una vez que me vistieron, me quedé en mi habitación con la fotógrafa mientras, en el salón de mi casa, esperaban todos a la novia.
Un piti y una cerve para relajar los nervios antes de salir para el campo de golf
Muy relajada, una vez finalizada la ceremonia


Y un brindis a vuestra salud!
Las fotos son de la cámara de mi madre, aún no tengo las de la fotógrafa que son la buenas y donde, querida Elly, salen los maravillosos zapatos.